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Entradas

En la estepa - Samanta Schweblin

No es fácil la vida en la estepa, cualquier sitio se encuentra a horas de distancia, y no hay otra cosa más para ver que esta gran mata de arbustos secos. Nuestra casa está a varios kilómetros del pueblo, pero está bien: es cómoda y tiene todo lo que necesitamos. Pol va al pueblo tres veces por semana, envía a las revistas de agro sus notas sobre insectos e insecticidas y hace las compras siguiendo las listas que preparo. En esas horas en las que él no está, llevo adelante una serie de actividades que prefiero hacer sola. Creo que a Pol no le gustaría saber sobre eso, pero cuando uno está desesperado, cuando se ha llegado al límite, como nosotros, entonces las soluciones más simples, como las velas, los inciensos y cualquier consejo de revista parecen opciones razonables. Como hay muchas recetas para la fertilidad, y no todas parecen confiables, yo apuesto a las más verosímiles y sigo rigurosamente sus métodos. Anoto en el cuaderno cualquier detalle pertinente, pequeños cambios en Pol ...
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Y vendimos la lluvia - Carmen Naranjo

¡Qué jodida está la cosa!, eso fue lo único que declaró el ministro de hacienda, hace unos cuantos días, cuando se bajaba de un jeep después de setenta kilómetros en caminos llenos de polvo y de humedad. Su asesor agregó que no había un centavo en caja; la cola de las divisas le daba cuatro vueltas al perímetro de la ciudad. El Fondo, tercamente, estaba afirmando: no más préstamos hasta que paguen intereses, recorten el gasto público, congelen los salarios, aumenten los productos, disminuyan las tasas de importación; además, quiten tanto subsidio y las instituciones de beneficios sociales. Y el pobre pueblo exclamaba: ya ni frijoles podemos comprar, ya nos tienen a hojas de rábano, a plátanos y a basura, aumentan el agua y el agua no llega a la casa a pesar de que llueve diariamente; han subido la tarifa y te cobran excedentes de consumo de un año atrás cuando tampoco había servicio en las cañerías. ¿Es que a nadie se le ocurre en este país alguna pinche idea que solucione tanto proble...

A imagen y semejanza - Mario Benedetti

Era la última hormiga de la caravana, y no pudo seguir la ruta de sus compañeras. Un terrón de azúcar había resbalado desde lo alto, quebrándose en varios terroncitos. Uno de éstos le interceptaba el paso. Por un instante la hormiga quedó inmóvil sobre el papel color crema. Luego, sus patitas delanteras tantearon el terrón. Retrocedió, después se detuvo. Tomando sus patas traseras como casi punto fijo de apoyo, dio una vuelta alrededor de sí misma en el sentido de las agujas de un reloj. Sólo entonces se acercó de nuevo. Las patas delanteras se estiraron, en un primer intento de alzar el azúcar, pero fracasaron. Sin embargo, el rápido movimiento hizo que el terrón quedara mejor situado para la operación de carga. Esta vez la hormiga acometió lateralmente su objetivo, alzó el terrón y lo sostuvo sobre su cabeza. Por un instante pareció vacilar, luego reinició el viaje, con un andar bastante más lento que el que traía. Sus compañeras ya estaban lejos, fuera del papel, cerca del zócalo. L...