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Mostrando las entradas etiquetadas como Nicaragua

El poder - Sergio Ramírez

No hay poder duradero sobre la tierra. Todo pasa, todo se borra. Pero en esto no me refiero al poder de don Fulgencio que sí era un poder duradero e imborrable. Un poder palpable a la simple vista. En el pueblo nadie lo puso en duda nunca y por supuesto, porque no había razón para creer lo contrario: un amigo que cayera preso salía al día siguiente sin pagar carcelaje; un asunto de permisos o exenciones de impuestos del plan de arbitrios; una carta de recomendación para ser maestro rural. Todo esto era resuelto con diligencia por don Fulgencio, siete años seguidos Juez Local y Líder del Partido, conocedor pulgada a pulgada del terreno que pisaba, de los rostros de los amigos, de la edad de los hijos de los amigos hábiles para inscribirse y votar, de sus debilidades y pequeñas necesidades, de sus entusiasmos y padrino de muchos hijos de correligionarios. El Juez Local despachaba en la Casa del Cabildo frente a la plaza desierta. La Casa del Cabildo era la principal edificación del puebl...

Una perfecta desconocida - Mercedes Gordillo

Sentada ante el mismo escritorio con su máquina de escribir Remington, donde habían transcurrido sus últimos 12 años de vida trabajando como recepcionista en una empresa comercial, Margarita Luna pasaba cartas en limpio y atendía el teléfono. Con dulce voz contestaba: –Buenos días, Exportaciones S.A. a sus órdenes... Recibía y enviaba mensajes, operando una pequeña central colocada a su derecha. La señora Luna residía en el segundo piso de un edificio de tiendas, situado en la popular calle Colón de Managua. Compartía el departamento con una vieja empleada –Juana Loáisiga– a quien conocía desde joven. No la había abandonado nunca, acompañándola en cualquier circunstancia, especialmente después de la desaparición de sus padres y su esposo, muertos en un fatal accidente de tránsito 5 años atrás. Por ese tiempo Margarita padeció de nervios alterados. A las 11 de la mañana de un jueves, Margarita Luna recordó que debía llamar a Juana, para solicitarle el favor de ir donde la modista del ba...